En los siglos XVII y XVIII el escenario europeo había tenido cuatro protagonistas: Inglaterra, Francia, Austria y Rusia. Sin embargo, en la segunda mitad del siglo XIX se habían incorporado otros dos actores, que reclamaban un rol de importancia. Se trata de Italia y Alemania, que lograron en corto tiempo un espectacular desarrollo económico y humano. La situación había cambiado en el continente, cosa que no agradaba mucho a las potencias tradicionales como Francia y Rusia, quienes no querían ver su posición disminuida.
THE GREAT WAR
Hemos creado este blog para dar a conocer la verdadera realidad que se vivió en los años anteriores y posteriores a la primera guerra mundial así como durante la misma.
jueves, 31 de marzo de 2011
lunes, 28 de marzo de 2011
La paz armada: 1885-1914
RESUMEN
Durante estos años "reino la paz armada" en la mayor parte de europa. Mientras una aparente calma y bienestar reinaba en buena parte de europa los gobiernos se armaban preparendose para la posible guerra a causa de la desconfianza con los paises vecinos.
Durante estos años "reino la paz armada" en la mayor parte de europa. Mientras una aparente calma y bienestar reinaba en buena parte de europa los gobiernos se armaban preparendose para la posible guerra a causa de la desconfianza con los paises vecinos.
Durante un largo período, entre 1885 y 1914 "reinó la paz armada "en la parte de Europa. La excepción fue la región de Los Balcanes, la más orienta de las penínsulas europeas de Mar Mediterráneo.
Se llamó la paz armada, ya que entre las naciones europeas existían muchas rivalidades en materia económica y debido a que las colonialistas de unos y otros chocaban en múltiples oportunidades. Además, el auge de los sentimientos nacionalistas en diversas regiones aportaba su cuota de tensión.
Durante el enfrentamiento franco-prusiano de 1870 quedo claro que las batallas no involucrarían sólo a los militares, como ocurría en la antigüedad. Serían naciones completas las que se verían envueltas en la movilización bélica. Los progresos en el campo de las máquinas de combate hacía que la guerra cobrara un rostro cada vez más amenazador, capaz de poner en jaque el porvenir de toda una nación.
Las potencias se vieron embarcadas en la armamentista. Alemania, temerosa de sufrir un francés de revancha, contaba con más de 600 mil hombres de armas a fines del siglo XIX. El ejército francés tenía unos 550 mil soldados, el austriaco mil y el ruso superaba el trescientos mil efectivos.
A esto hay que sumar el militar: fusiles, cañones, ametralladoras acorazados y buques torpederos llenaban el inventario, que cada día lucía nuevas piezas como submarinos, dirigibles y aeroplanos. Como este material bélico debía ser renovado y actualizado permanentemente, resulta fácil comprender que absorbiera una tajada considerable de los presupuestos de las naciones.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)